Ni Robert de Niro, ni Christian Bale ni nada, lo más camaleónico de Hollywood es el pelo de Nicholas Cage, sin lugar a dudas. Cada nueva película me basta con ver un trailer para darme cuenta de la nueva mutación. Ya sea con poco o mucho pelo, la sorpresa está siempre asegurada. Bruce Willis, en su rápido proceso alopécico también nos proporcionó unas cuantas películas de absoluto desconcierto. No obstante, ahora presume con su media sonrisa de su bola de billar. Esperemos que al señor Cage le falte poco para esto, porque con tanto cambio, se pierde credibilidad.
El estreno de hoy no es una excepción. Otro pelo, pero la misma cara, eso sí. Cara de “flipe” y mucha trascendencia, derrochando calidad interpretativa a base de mover sólo media boca (qué arte), en un producto palomitero y lleno de intrascendencia a primera vista, pero eso sí, con vocación al entretenimiento y al olvido rápido. Quizá llevamos demasiadas semanas con esta misma premisa, y esto puede llegar a cansar.
La apuesta de hoy viene de la mano de Disney y el todopoderoso Bruckheimer, es decir, fuegos artificales asegurados y franquicia a explotar dependiendo de los resultados. ‘El aprendiz de Brujo’ supone el desarrollo de una idea sacada de la maravillosa película ‘Fantasía‘, del año 1940 donde nuestro ratón favorito “Mickey Mouse“, sin soltar palabra nos contaba un cuento genial.
Esta vez el señor Cage interpreta a un maestro en la brujería que le enseñará muchos de sus trucos a un alumno con poderes ocultos y por descubrir, y comenzará una misión, que, suponemos, podrá el futuro del mundo en peligro. Original, eh?
“Un grupo de mercenarios es contratado para infiltrarse en un país sudamericano y derrocar a su despiadado dictador. Una vez la misión comienza, se percatan que las cosas no son lo que parecen y se verán atrapados en una telaraña de engaño y traición. Con su misión frustrada y vidas inocentes en juego, se tendrán que enfrentar a un reto aún más difícil; salvar la unidad de su grupo y la amistad que les une tras largos años de lucha“.
En el lado opuesto, tenemos esta tragicomedia protagonizada por Jim Carrey que encarna a Steven Russell, un padre de familia que acaba en prisión, donde se enamora de Phillip Morris (Ewan McGregor), su compañero de celda. Sin embargo, llega el día en el que Morris es puesto en libertad, quedando Russell solo, algo que no podrá soportar, preparando todo tipo de elaborados planes para escapar, llegando incluso a fingir su propia muerte. Hasta cuatro veces logra burlar la seguridad con el objetivo de encontrar a su amor. El destino o cómo queráis llamarlo quiso que Morris viviera en libertad, mientras que Russell se encontró con una condena de unos 100 años por culpa de sus fugas.
Ya se ha hablado mucho de esta película. “
La segunda apuesta de este viernes es “
Hoy la cosa va de remakes. Lejos de ser una moda pasajera, en Hollywood le han cogido afición a esto de rehacer viejos éxitos. Ya casi no se habla de crisis de ideas en el cine, porque ya se da por hecho. Prueba evidente es el gran auge y calidad de las series de televisión, que han pasado a ser el nuevo cine. Pero bueno, eso es otra historia.
Hoy es el día. Por fin la cuenta atrás ha llegado a cero y podemos formar parte de ‘
Y por fin llegó el día. Hoy se estrena “