Resulta inevitable hablar hoy como estreno de cine destacado, sobre la nueva película que nos ofrece Tim Burton y la Disney, Alicia en el País de las Maravillas. Una película que no se plantea como un remake de la anterior clásica de animación, sino como una continuación de la misma, con un giro hacia lo oscuro y con un apartado visual de lo más innovador.
Antes de verla, no puedo evitar sentir curiosidad sobre cómo habrá afrontado Tim Burton, director y productor de películas con un apartado visual tan característico, el ponerse detrás de las cámaras con dinero de la Disney. Curiosidad por ver el equilibrio alcanzado y por saber si la película está destinada a un público más adulto que su predecesora. El director, además, cuenta con uno de sus actores fetiches, Johnny Deep, que interpreta al sombrero loco.
Nos la venden como la última sensación del 3D, aunque yo empiezo a pasar bastante del nuevo invento de los cines, que aunque pueda estar muy bien el ofrecer nuevas formas de ver cine, creo que pagar casi tres euros más por una entrada para ver la película con unas incómodas gafas y mermándole el brillo, hoy por hoy no me convence del todo.
Por último, aprovecho para recomendaros efusivamente la lectura del libro original de Lewis Carroll, así como su continuación “Alicia a través del espejo“. Un par de libros que tienen poco de cuento para niños almibarado.
Os pongo su tráiler a continuación:
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